Movimiento de Apostolado Guadalupe  
     
 

   

     El Movimiento de Apostolado Guadalupe (MAG) nació por la iniciativa del Padre Rubén González Alderete en el año 1983, con el objetivo de estar al servicio de la Pastoral del Colegio. El servicio se realizaba a través de los retiros, convivencias y acompañamiento de las distintas divisiones en la Sección Secundaria.

    El Padre Casimiro Grabowski, respondiendo a las Líneas Educativas de la Congregación y a la misión profética de todo cristiano, rearmó el Movimiento no solo con el objetivo de un servicio en la Pastoral “hacia adentro”, sino también “hacia fuera”, a través de la misión “ad gentes” durante el verano.

    El Movimiento de Apostolado Guadalupe está conformado por los miembros de la Comunidad del Colegio Guadalupe, especialmente alumnos, exalumnos y docentes. Está organizado con las siguientes secciones:

·         MiniMAG: participan alumnos y alumnas de 1° y 2° año.

·         MaxiMAG: participan jóvenes de 3er. año en adelante.

·         Grupo de Misión: participan alumnos, exalumnos y docentes que fueron o irán a misionar.

    Los integrantes del MAG se organizan para atender colectas, donaciones, prensa, eventos, etc.

El MAG colabora con la Pastoral del Colegio a través de la preparación de los retiros y la ayuda en las convivencias de los alumnos de Secundaria. Desde 2002, junto a un grupo de la Unión de Familias, el MAG trabajó en el comedor y Capilla de Asunción en Rafael Calzada, realizando colectas de alimentos, juegos para los chicos, acompañamiento escolar y otras tareas necesarias para la comunidad.

    Con respecto al trabajo misionero, desde 1994 hasta 1997 se realizó misión de verano en Puerto España (Misiones). Desde 1996 hasta 1998 se misionó también en una colonia cercana a la anterior, Puerto Menocchio. Desde 1999 hasta 2002 se misionó en Picún Leufú (Neuquén). Desde 2003 se realiza misión de verano en Piñalito Norte (Misiones). Estas misiones están dedicadas a la Nueva Evangelización y la Promoción Humana, que se concretan a través de diversas acciones, adecuadas a cada comunidad.

    Durante el receso de invierno, desde 1996, un grupo de misioneros realiza una visita de tres días a los lugares donde ya se ha misionado, para continuar acompañando y animando a las comunidades.